
Ejemplo de plan de mantenimiento: plantilla y guía

Miquel Martí Villalba
2 sept 2026 · 9 min
Un ejemplo de plan de mantenimiento sirve para una cosa concreta: copiar una estructura que ya funciona y adaptarla a tus equipos, en vez de empezar la hoja en blanco. Aquí tienes una plantilla base explicada columna a columna y 3 ejemplos aplicados a equipos reales de una empresa de SAT: una unidad de climatización, una máquina industrial y un ascensor, cada uno con sus tareas, su periodicidad, su responsable y su campo de registro.
Un plan de mantenimiento preventivo es el conjunto de intervenciones programadas sobre cada activo, con la frecuencia y el protocolo que evitan que falle antes de tiempo. La parte difícil no es diseñarlo la primera vez, sino que siga reflejando la realidad cuando cambia el técnico que lo llevaba, cuando entra un equipo nuevo o cuando un cliente amplía su contrato de mantenimiento.
Vamos primero con la plantilla, luego con los 3 casos y, al final, con el motivo por el que una hoja de cálculo se queda corta en cuanto tu cartera crece. Si lo que buscas es la parte conceptual, qué es y por qué compensa, la tienes en la guía para crear un plan de mantenimiento paso a paso.
Qué debe contener un plan de mantenimiento para que sirva en campo
Un plan que solo existe para pasar la auditoría se queda en un calendario de fechas colgado en una pared. Uno que sirve en campo le dice al técnico qué hacer, sobre qué unidad, con qué protocolo y con qué material, sin que tenga que llamar a coordinación para arrancar.
Como mínimo, cada línea del plan necesita estos elementos:
- El activo concreto sobre el que se actúa. No los aires del cliente, sino la unidad identificada, con su ubicación y su historial del activo.
- La tarea o protocolo de intervención: qué se revisa, qué se mide y qué se sustituye.
- La periodicidad de cada tarea, y si viene marcada por una norma o por el fabricante.
- El responsable: el perfil de técnico que la ejecuta.
- Los consumibles y recambios asociados, para que el técnico salga con la furgoneta cargada.
- El campo de registro: dónde queda constancia de que se hizo y qué valores se midieron.
Si quieres el detalle de cada tipo de tarea preventiva, con ejemplos de protocolo por tipo de equipo, lo desarrollamos en la guía completa de mantenimiento preventivo.
Ejemplo de plan de mantenimiento preventivo: la tabla base explicada columna a columna
Esta es la estructura mínima de la tabla que usamos como plantilla. Son 7 columnas y ninguna sobra:
- Activo o unidad. El equipo concreto, no el cliente. Un mismo cliente puede tener 5 unidades con planes distintos.
- Tarea. La operación redactada como acción: limpiar filtros, medir presiones, revisar el paracaídas.
- Periodicidad. Cada cuánto se repite. Si la fija una norma, se anota la norma junto a la frecuencia.
- Responsable. El perfil que la ejecuta: técnico de clima, oficial de primera o empresa conservadora autorizada.
- Consumibles y recambios. Lo que hay que llevar antes de salir a la intervención.
- Tiempo estimado. Necesario para repartir la carga de trabajo del mes entre los técnicos.
- Registro. La medición, la lectura o la firma que deja la tarea en el parte de trabajo.
La diferencia entre esta tabla y el calendario de fechas habitual está en dos columnas: el activo concreto y el registro. Sin la primera, el plan habla de clientes y no de equipos, y un cliente con varias unidades acaba con un único apunte que no le sirve a nadie. Sin la segunda, no hay forma de saber si la tarea se hizo ni qué se encontró el técnico la última vez.
Ejemplo aplicado a un equipo de climatización
Tomemos una unidad de climatización de un local comercial. El RITE, el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, fija en su instrucción IT.3 las operaciones mínimas de mantenimiento y su periodicidad, y distingue entre instalaciones de más y de menos de 70 kW de potencia térmica nominal. Ese es tu punto de partida legal; sobre él afinas con las horas de uso y el histórico del equipo.
Un plan preventivo típico para esa unidad reparte las tareas así:
- Trimestral: limpieza o sustitución de filtros, revisión de baterías y comprobación de drenajes y bandeja de condensados. Registro: temperaturas de impulsión y retorno.
- Semestral: medición de presiones del circuito frigorífico, revisión de conexiones eléctricas y control de consumos.
- Anual: limpieza a fondo de baterías, comprobación de rendimiento y repaso general del equipo.
El control de fugas de gases fluorados va aparte: su periodicidad depende de la carga equivalente de CO2 del equipo y está regulada por separado. Conviene anotarlo como una línea propia del plan, no mezclarlo con la revisión trimestral.
Ejemplo aplicado a una máquina industrial
Aquí cambia la lógica. Una máquina de producción no tiene un reglamento único que fije su mantenimiento: la periodicidad la marcan el manual del fabricante y las horas de funcionamiento. Un plan que ignora las horas reales revisa de más las máquinas que están paradas y de menos las que van a 3 turnos.
Un ejemplo de reparto de tareas para una máquina de uso intensivo:
- Diario o semanal, a cargo del operario: inspección visual, niveles de lubricante y atención a ruidos o vibraciones anómalas.
- Mensual: engrase de los puntos que indica el manual, revisión de tensión de correas y estado de rodamientos.
- Por horas de funcionamiento, según el fabricante: cambio de aceite y filtros, revisión del desgaste de las piezas críticas.
- Anual: revisión general, verificación de los sistemas de seguridad y calibración de sensores.
Ejemplo aplicado a un ascensor
El ascensor es el caso opuesto a la máquina industrial: el plan no es configurable. La ITC AEM 1, aprobada por el Real Decreto 355/2024, fija quién puede mantener un ascensor y con qué frecuencia. Solo una empresa conservadora autorizada puede ejecutar el mantenimiento.
Las periodicidades que marca la norma para el parque general:
- Mantenimiento presencial mensual: no pueden pasar menos de 20 ni más de 45 días entre revisiones.
- Excepción: los ascensores de viviendas unifamiliares y de edificios de hasta 3 paradas que sirven a un máximo de 20 viviendas se revisan cada 4 meses.
- Inspección periódica oficial por un organismo de control: cada 2 años en edificios industriales y de pública concurrencia, como hospitales, centros comerciales, hoteles y oficinas.
El contenido de la revisión mensual incluye puertas y enclavamientos, nivelación en las paradas, prueba del paracaídas y el limitador de velocidad, estado de cables y poleas, y comprobación de la iluminación de emergencia y el sistema de comunicación bidireccional. Cada intervención se firma en el registro de mantenimiento del aparato.
El error de la hoja de cálculo: por qué un plan estático deja de reflejar la realidad
La hoja de cálculo no está mal para empezar. El problema aparece con la escala. Según la encuesta de mantenimiento de Plant Engineering de 2018, el 55% de las plantas seguía planificando el mantenimiento con hojas de cálculo y un 44% con registros en papel. Una hoja funciona con 10 activos; con 300 repartidos entre 50 clientes, se desincroniza.
Y se desincroniza justo donde más duele. Un plan que no está anclado al historial del activo pierde utilidad en cuanto rota el técnico que lo mantenía: el motivo por el que esa unidad se revisa de una forma concreta no está escrito en la celda, está en la cabeza de quien la visitaba cada mes (estimación de campo de Fluxput). Cuando esa persona se va, el plan sigue diciendo qué hacer, pero ya nadie recuerda por qué.
El coste de que el plan no se ejecute no es teórico. Las empresas con más del 60% de sus intervenciones en régimen preventivo reducen el coste total de mantenimiento entre un 12% y un 18% anual (Plant Engineering Annual Maintenance Survey 2023). Un plan que existe en un Excel pero no se cumple no captura ese ahorro.
Cómo pasar de la plantilla a un plan vivo anclado a cada activo
El salto útil no es cambiar de hoja de cálculo a otra más ordenada. Es dejar de gestionar filas y empezar a gestionar activos: cada unidad con su ficha, su histórico y su trazabilidad, de modo que el plan se actualice solo cuando entra un equipo o se cierra una intervención.
En Fluxput, cada tarea del plan de mantenimiento queda anclada al activo real en el mapa, con su histórico de intervenciones y su protocolo. Así el plan deja de ser una hoja que se revisa una vez al año y pasa a ser el estado consultable de cada equipo: qué se le hizo, cuándo, quién y qué se midió. El técnico que entra nuevo abre la ficha de la unidad y ve lo mismo que sabía el que se fue.
Puedes empezar hoy con la plantilla de columnas de este artículo y, cuando la hoja se te quede corta, dar el paso al plan por activo. Si prefieres saltarte del todo la fase de Excel, mira el software para gestionar tu plan de mantenimiento por activo y pide una demo para verlo con un ejemplo de tu propio sector.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es un plan de mantenimiento preventivo?
- Un plan de mantenimiento preventivo es el conjunto de intervenciones programadas sobre cada activo, con su periodicidad y su protocolo, para evitar que falle antes de tiempo. Recoge qué revisar en cada equipo, cada cuánto, quién lo hace y qué materiales necesita, en lugar de esperar a que se averíe.
- ¿Cada cuánto se hace el mantenimiento de un equipo de climatización, una máquina y un ascensor?
- Depende del equipo y de la norma. En climatización, el RITE (IT.3) fija operaciones trimestrales, semestrales y anuales según la potencia. En una máquina industrial la marca el manual del fabricante y las horas de funcionamiento. En ascensores, la ITC AEM 1 obliga a revisión mensual (entre 20 y 45 días) para el parque general e inspección oficial cada 2 años en edificios de pública concurrencia.
- ¿Sirve una hoja de Excel como plan de mantenimiento?
- Sirve para empezar y para pocos activos. Deja de servir cuando la cartera crece o rota el técnico que la mantenía: la hoja no guarda el historial de cada equipo ni el motivo de cada tarea. Según Plant Engineering (2018), más de la mitad de las plantas aún planifica en hoja de cálculo, y ese es el punto donde el plan se desincroniza de la realidad.
- ¿Qué diferencia hay entre un plan de mantenimiento y un contrato de mantenimiento?
- El contrato de mantenimiento define con el cliente qué equipos se cubren, con qué alcance y bajo qué condiciones. El plan de mantenimiento es cómo lo ejecutas: las tareas concretas, su periodicidad y su registro, activo por activo. Un contrato sin plan detrás acaba siendo correctivo disfrazado de preventivo.
- ¿Cómo se decide la periodicidad de cada tarea?
- Por tres criterios que se combinan: la normativa aplicable cuando existe (RITE en climatización, ITC AEM 1 en ascensores), las recomendaciones del fabricante y las horas de uso, y la criticidad del activo. Un equipo crítico o muy usado se revisa más a menudo que uno redundante o de uso ocasional.
Comparte este artículo
Miquel Martí Villalba
2 sept 2026 · 9 min